TEXTO DE CUETOS: "PROCESOS PSICOLÓGICOS QUE INTERVIENEN EN LA LECTURA"
La lectura es fundamental a la hora de obtener un correcto rendimiento escolar y un adecuado proceso de enseñanza / aprendizaje. Por ello, es fundamental realizar un comentario sobre algunos de los procesos perceptivos que influyen en el mismo.
Al leer extraemos los signos gráficos escritos sobre la página para su posterior identificación y en este proceso intervienen, tanto los movimientos sacádicos y fijaciones, como el análisis visual.
En primer lugar me centraré en los movimientos sacádicos y fijaciones. Los primeros trasladan al lector al siguiente punto del texto, con una variabilidad enorme de un salto a otro, realizándose hacia delante y también hacia atrás (regresiones), pudiéndose saltar varias líneas atrás. Por otro lado, las fijaciones, le permiten percibir un trozo del material escrito. Así, las personas se fijan en un trozo de texto para, seguidamente, pasar al siguiente y una vez que inician el movimiento ya no se les puede corregir, de modo que la elección del próximo punto tiene que ser hecha antes de iniciar el movimiento. La identificación de las letras se produce en los primeros momentos del procesamiento, antes de que termine el período de fijación.
Los ojos se dirigen a las zonas donde se concentra la principal información (palabras más que espacios, de contenido más que funcionales y largas más que cortas). Del mismo modo, la información se registra en dos almacenes: la memoria icónica (con mayor capacidad, pero menor duración) y la memoria a corto plazo (con mayor duración, pero menor capacidad)
En segundo lugar, hablaré del análisis visual, en el que distinguimos dos hipótesis. La primera de ellas se centra en el reconocimiento global de las palabras y, la segunda, en el reconocimiento previo de las letras (puesto que las palabras están formadas por un pequeño conjunto de elementos visuales o grafemas).
Dentro de este análisis, podemos apreciar que la unidad de percepción es relativa y está determinada por varios factores, como son el contexto de la palabra, las características de la misma y la destreza del lector. Además, al identificar las palabras intervienen tres niveles; de rasgos, de letras y de palabras (los cuales están conectados entre sí, ya que se produce un procesamiento en paralelo y el trabajo de un nivel no tiene por qué terminar antes de que comience el siguiente) y varios nodos encargados de detectar las líneas verticales, las horizontales, las inclinadas, las curvas, cada letra y cada palabra.
Tras esta pequeña introducción, observamos que son numerosos los factores que influyen en una correcta lectura (y eso que no hemos hablado de la ruta visual, ruta fonológica, del procesamiento sintáctico, semántico y de las relaciones que mantiene los diferentes componentes del sistema de lectura).
En ocasiones, pensamos que leemos de izquierda a derecha sin ningún motivo, pero en realidad esta automatización de la lectura está regida por numerosos aspectos que repercuten en el proceso. Estos movimientos sacádicos (que como anécdota, también los realizamos en una fase de nuestro sueño, dando lugar, mientras dormimos del recuerdo de todo lo que hemos hecho durante el día anterior y haciendo que pase por nuestra cabeza) se realizan de una manera tan rápida, que apenas somos conscientes de que se están llevando a cabo, incluso las fijaciones tampoco son percibidas plenamente (y, como hemos visto, nuestro cerebro al leer, se centra en las palabras que nos pueden servir de más utilidad o en las zonas que reúnen un mayor foco de atención).
Además, cada rasgo, letra, palabra, frase o párrafo se almacena en diferentes tipos de memoria (en una, con mayor duración y en otra, con mayor capacidad) produciéndose este proceso en un período de tiempo tan veloz que tampoco somos conscientes de lo que está sucediendo y del trabajo que conlleva todo ello.
Este es sólo un ejemplo, una puntita, un aperitivo, ..., del esfuerzo que nos supone (aunque no nos demos cuenta de ello) leer, lo cual influye en el proceso de enseñanza / aprendizaje de una manera directa, por lo tanto, no debemos centrarnos en aspectos demasiados obvios y, a la hora de analizarlo, tenemos que tener en cuenta todos y cada uno de los procesos y de los factores que intervienen en los mismos.
2 comentarios
ALEJANDRO -
Los procesos perceptivos implicados en la lectura son desde luego más complejos de lo que parece. Pero hay tanto que explorar aún sobre esto. Es increíble la cantidad de preconcepciones asumidas que hoy por hoy aún mantenemos respecto lo que implica leer. Te remito a lo que ciertos defensores de métodos de lectura rápida proclaman. Éste es un campo que siempre me quedo con ganas de desarrollar, pero no lo hago por falta de tiempo. Los métodos de fotolectura y lectura rápida, suelen cuestionar creencias que tenemos acerca de lo que hay que hacer para leer (que muchas veces limitan más que nuestras percepciones), por ejemplo: empezar siempre por el principio, ir siempre de derecha a izquierda y en línea recta, tener que leer todas las palabras, saber que si no se entiende algo hay que retroceder y volver a leer, que hay que leerlo todo para comprenderlo, que hay retenerlo todo en la conciencia para comprenderlo, etc, etc...
Si te interesa el tema hay material en la biblioteca sobre este tema y yo tengo algún libro. Uno de los elmentos principales de estos métodos de lectura es defender la idea de leer siempre con un propósito claro bien definido. Si tu mente no sabe lo que quiere, es bien fácil que termine perdiéndose por el camino, o yendo donde no debe, ésta es una de las metáforas que se suelen utilizar. Discutible en ciertos elementos (hay hallazgos que se producen justamente por perderse, no todo tiene que estar regido por valores de efectividad, rapidez, etc, etc..) pero no por ello interesante.
Lo dicho, si te interesa dímelo.
Alejandro
Úrsula -